¿Es posible echarse un novio o novia de Tinder o es igual de irreal que un unicornio? Pues como el propio Pablo Escobar sabe, un caballo puede convertirse en unicornio, así como un cualquiera de Tinder puede convertirse en tu pareja. No es tan difícil, en realidad. Solo hay que hacer un poco de criba. O casi mejor ni hacerla.

Cómo echarse un churri de Tinder

El primer paso, básico pero no por ello menos digno de mención, es conseguir matchs (¿Cómo es el plural de match en spanglish?). Para ello os recomiendo bajar el listón. Puede sonar contradictorio, pero solo quedando con 50 personas podrás elegir a una de ellas, y comparando con las otras 49 seguramente te parezca lo mejor de este mercado capitalista del amor llamado S.XXI.

El segundo paso es iniciar una conversación, o al menos contestar cuando te escriban. Ya sabéis que hay muchos resentidos en Tinder que les duele el corazón si no contestáis, así que no les hagáis llorar.

03.jpg
Alex, mi match de diciembre de 2016 se quedó en el cementerio de matchs sin conversación. Tinder me lo recuerda si le miro.

Una vez iniciada la conversación, de todos es sabido, debes abandonar Tinder para subir un escalón en la pirámide del amor milenial: Whatsapp.

01.jpg
Yo pensaba que a la gente se la conoce mejor por Tinder.

Entre el whatsapp y la vida conyugal hay muchos otros pasos que no me considero capacitada de exponer, porque en realidad ni sé cuáles son. Yo es que más allá de Tinder no soy capaz de ver. Lo que sí te recomiendo es que el pretendido te guste, al menos un poco.

¿Cuándo debes eliminar Tinder de las apps de tu móvil?

Pues mira, si vas a tener esta conversación, casi mejor que no la tengas conmigo. Lo mejor es que lo decidas tú, que ya estás metida en una pareja aunque no lo quieras ver. Eso sí, si quieres mi consejo, no abandones nunca Tinder, por favor, pero si es lo más.

Te recomiendo decidirlo con tu nueva pareja. Pero vamos, que no te lo quites.

¿Deberías mentir a la gente sobre cómo os conocistéis?

será pareja Tinder
Javi es partidario de la sucia mentira. Y del alpinismo (¿habéis visto a algún escalador en Tinder? Yo nunca. Ni una vez. Excepto cada vez que paso un perfil)

Aquí pasa lo mismo que antes. Casi mejor que decidáis entre los dos qué vais a contar a la gente, más que nada para que vuestra versión sea consistente.

Bueno, que yo he venido aquí a hablar de otra cosa y me entretengo.

Teresa y César, una pareja feliz

Por cosas del destino el otro día quedé con una pareja salida de Tinder para que me contaran sus experiencias. Y eran majísimos, así que no vais a leer nada malo sobre ellos, os aviso ya mismo.

Primero escuché la versión de ella, luego él contó la suya. Se conocieron en Tinder hace dos años, cuando por lo visto era mejor si eras mujer heterosexual. Según Teresa, hace dos años había más chicos interesantes, y según César, las chicas eran únicamente muy pijas o muy chonis. Así que si tenéis un amigo interesante con una novia muy choni o muy pija y te repite que se conocieron en un bar hace dos años, sospechad.

“Tinder ha cambiado mucho”, me dijeron entre suspiros melancólicos. Y lo saben bien porque han decidido volverse a descargar la app para echarse unas risas, que yo no entiendo a la gente pero por lo visto está de moda hacerse Tinder para reírse. Que digo yo, no hace falta que os riáis de mí y mis patéticos semejantes.

Ella tenía fotos artísticas, de estas que cualquier tío de Tinder da un like porque están bien. Él solo tenía fotos de paisajes, no se le veía la cara. La próxima vez que penséis en haceros Tinder pero sin mostrar vuestro agraciados rostros, que sepáis que vais a acabar en pareja formal.

Según Teresa, César eliminó la app nada más conocerse. “La verdad es que he tenido mucha suerte en Tinder”, dijo él mirándola con todo el amor del mundo mientras mi corazón se derretía en mitad de una celebración muy loca de San Patrick’s Day, queriendo yo abrazarles mucho. La celebración también incluía una rifa de unas 300 camisetas, y yo estaba al lado del chico que iba desgañitándose anunciando los números con el mismo deje que los de La Vida Moderna. Y ahora me acabo de acordar de que esta semana he conocido a unos chicos que solo hablaban como los de La Vida Moderna. Y que mi vida es un bucle de frases de La Vida Moderna y que por favor alguien amable que me haga salir de esto (le dice la hija al padre).

En mitad de todo este pensamiento me saludó una voz conocida que resultó ser un fan de mi blog, que actualmente se dedica a elaborar cerveza casera en su garaje para regalarla y obtener así pérdidas. Hay gente que no tiene espíritu emprendedor, no como los CEOs del Tinder.

Lo que sí aprendí de esta pareja de enamorados es que siempre que no sepas donde quedar, se queda en Sol. La de parejas tinderianas que el oso y el madroño habrán visto florecer. Y a raíz de unas pocas citas en Sol, se hicieron novios. Los padres de César piensan que se conocieron en el gimnasio, los padres de Teresa ni se acuerdan porque son tan novios que ya nadie se plantea que se puedan conocer de Tinder.

Teresa es fotógrafa, y muy maja. Aquí os dejo su web: https://www.somniumph.com/

César es pianista y punky, pero no tengo su web ni sé si tiene web. Si miráis a un punky con desdén, es posible que luego resulte ser pianista y que a vuestra propia abuela le emocione.

Son tal para cual. Y ahora tienen matching tattoos.

Y hasta aquí todo lo que he aprendido, qué cosas, viva el amor. Este post me ha salido muy moñas y muy poco hater, lo siento si os he defraudado. Para remontar el vuelo me despido con un emprendedor:

0fin.jpg
¿Cuántas haches tiene el nombre de Jhohnhahthahnh? 

5 Comentarios

  1. Nosotros somos una pareja de TINDER. Ya en la fase de buscar retoños. Al igual que Teresa mi familia ni se plantea donde le conocí. Y la de mr. tampoco porque era un picaflor y están encantados de que por fin tenga algo estable. ;p

Deja un comentario que me enamore